Buenas a todos! Espero que todos los que lean mi blog hayan tenido unos días tranquilos y entretenidos. Por mi parte, me he dedicado a descansar, ya que sigo sin clases... Pero bueno, parte de eso es de lo que quiero hablar ahora.
Hace poco más de un mes comenzaron movilizaciones por "todo" el país para pedir una mejor educación. Esas son palabras bastante bonitas, ¿no creen? A todos nos gustaría tener una educación de mejor calidad, a todos. Yo mismo que he estado en contra de la forma en que se han llevado a cabo las movilizaciones y por lo mismo no he participado en ninguna de las actividades que se han realizado (es mi propia forma de protestar contra medios de protestas obsoletos e ineficientes), estoy de acuerdo en que la educación, tanto secundaria como superior, necesita de reformas grandes. Ojo, no ocupo la palabra "crisis" con la cual, tanto dirigentes estudiantiles como políticos de oposición se han llenado tanto la boca estas semanas, ya que esa palabra lleva a confusión a la gente, a malas interpretaciones debido a la desinformación. Pero vamos por partes.
Si, todos queremos mejor educación. Pero cuando se quiere un bien colectivo, hay que tener mucho cuidado con la forma en que se pide, en la forma en que se busca ese objetivo. Y es en eso, en que TODOS, durante años, han fallado estrepitosamente. Si hablamos de educación (que es el tema central de esta entrada) la forma de protestar es siempre la misma: Paros -> Toma/Paro Indefinido -> Marchas por la Alameda. Eso se hacía en los años 70 y es curioso pensar que 40 años más tarde sigan ocupando las mismas formas de protestar siendo que ahora los medios para manifestar opinión son infinitamente más variados que hace 40 años. La pregunta entonces es obvia: ¿Por qué? ¿Por qué seguimos haciendo lo mismo? ¿Acaso el 2006, cuando hubo manifestaciones que yo considero mucho mayores que las actuales, se logró algo? Vean lo que se pedía hace 5 años y lo que se pide ahora en educación secundaria, y díganme si ha cambiado... Y también, sus super-marchas por la alameda terminan con más destrozos que logros. Dicen que son grupos aislados los que causan los destrozos. ¿Y? Si organizan una marcha masiva, ¿como no van a ser capaces de mantener el orden? Ustedes la convocan, ustedes deben hacerse cargo de que todo salga bien, no solo dar excusas por lo que pasa. La violencia es culpa de las mismas personas que van a las marchas... Entonces, ¿por qué se hace lo mismo siempre? La respuesta a eso la daré luego de analizar un par de puntos más.
Como estudiante de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile he ido a las distintas asambleas que se han realizado para analizar la situación del paro (actualmente estamos en paro indefinido) y hay varias curiosidades que salen en cada una de ellas. La primero y principal: los delegados de carrera. Sacando como a 3 que están bastante centrados en la "causa" que se quiere y son coherentes con lo que dicen, los demás dan risa y asco a la vez. Lo politizados que están se nota a millas de distancia e incluso sacaron el tema a colación bastante seguido antes, por lo menos hasta que los mismos estudiantes les pidieron que dejaran de hacerlo, que dejaran de sacar en cara los partidos políticos. Lo segundo: la creencia (errada) de que se necesita un paro indefinido para poder protestar. Las mismas personas que dicen que hay que sacrificarse por la causa, no están dispuestas a extremar recursos para estudiar y manifestarse a la vez, con el argumento trillado e idiota de "no hay tiempo para hacer ambas cosas" o el más típico "pensar eso es iluso". Hacer un paro indefinido es el camino fácil, así que no hablen de "sacrificio" ni mucho menos. Son ESTUDIANTES. Muchos se han olvidado de eso. El deber de un estudiante es ESTUDIAR... Y peor aún, todos aquellos que quieren y alegan por "paro!" o "toma!" le quitan el derecho legítimo y totalmente válido de los demás a estudiar. Se está pagando por ir a la Universidad. Es un servicio, después de todo. Y todos (me incluyo) tenemos el derecho de poder ESTUDIAR sin contratiempos. Pero para los pro-paro, eso no significa nada. Se esconden bajo una patética y poco representativa mayoría de 300 personas porque las otras 1000~1200 personas que estudian en la facultad no les interesa el tema. Y así se dicen ser solidarios y que buscan el bien común... Hipócritas.
Ultimo punto, y el que yo creo que es clave para entender el conflicto educacional actual: el tema político. Si los dirigentes están politizados, por muy pura que sea la causa, esta se politiza. A eso no hay vuelta que darle. Que asco me da al ver que los políticos de oposición se frotan las manos y les brillan los ojos al decir que el gobierno ha manejado mal todo, y que están del lado de los manifestantes, o que ellos mismos vayan a las marchas y hagan creer a la gente que están de su lado y del lado de sus demandas... Los mismo que callaban y defendían a sus propios gobiernos de Concertación en los mismos temas. La gente no tiene memoria, al parecer. Otra cosa que me causa gracia, es el propio rector de la U. de Chile: el señor Perez. Concertacionista hasta morir, de izquierda declarado, rechaza públicamente las propuestas que hace el gobierno actual. A mi parecer, sean las mejores o peores propuestas hechas en la historia, al ser un gobierno de derecha, las va a rechazar. Y lo mejor para él: puede cubrirse en que esta apoyando a sus estudiantes... Señor Perez, ¿por qué no mejor se enfoca menos en hablar públicamente sobre una lucha que usted no esta peleando y no mejor empieza a arreglar el despelote administrativo de "su" Universidad? Porque la forma en que se administra el dinero en la Universidad de Chile es espantoso. ¿Por qué Medicina tiene un presupuesto, por lo bajo, 10 veces mayor que la Facultad de Ciencias? ¿Acaso el ámbito salud es 10 veces más importante que la investigación científica del país? A mi no me lo parece, la verdad...
Volviendo al tema de fondo. Cuando veo en las asambleas o en las distintas entrevistas que se hace a los dirigentes sobre las demandas y los petitorios estudiantiles, salen cosas, a mi parecer, absurdas y fuera de lugar: asambleas constituyentes, nacionalización del cobre y de los recursos hídricos, etc. Incluso el pedir la renuncia del ministro se sale de todo foco. Y con esto, respondo la pregunta que dejé inconclusa en un párrafo anterior: se sigue haciendo lo mismo, porque el objetivo es el mismo, el objetivo político. Al protestar con marchas, al pedir cosas que no vienen al caso, pero que afectan a todo el país, los manifestantes creen tener poder sobre la autoridad, un falso poder. Hacer presión política es mucho más importante para algunas que la causa por la cual se pelea. Y eso es bastante triste, pero bastante cierto. Yo me pregunto, si no estuviéramos en un gobierno de derecha, ¿pasaría lo mismo que está pasando actualmente? Yo no lo creo, aunque Camila Vallejos o cualquier otro idiota que juegue a ser dirigente estudiantil diga lo contrario. Y es por eso que nunca se ha llegado a nada, que nunca se han conseguido cosas importantes con las protestas: porque siempre se desvirtúan hacia el objetivo político. Ahí es donde siempre se falla y se seguirá fallando mientras una minoría controle la búsqueda de cambios sociales. Me dirán "pero 400 mil personas protestaron en el país el Jueves!!!" y yo les digo "¿y? ¿acaso se creen mayoría?" Vean el universo estudiantil que hay solo en Santiago, y después hablamos de "mayorías". La "mayoría" que vota paro, se queda en sus casas viendo tele o jugando en el PC o mirando el techo. Siempre se cubren en la "mayoría" para justificar lo que hacen. Es el problema de la democracia: se deja que la gente hipócrita e ignorante tenga voz y voto. Eso es parte de lo que hablaré en una futura entrada, quizás, en la Parte II.
Y eso sería por hoy. Fue una entrada bastante extensa, pero hay mucho de lo que hablar sobre este tema que está en boca de todos en estos días. Gracias por leer mi blog. ¡Byes!
sábado, 2 de julio de 2011
miércoles, 22 de junio de 2011
Días buenos. Días malos. Pero siempre hay cartas XD
Saludos, aliens, viajeros en el tiempo, personas con poderes paranormales y simples humanos que lean este blog!!! Mucho tiempo sin pasarme. Lamento eso, pero la lata a veces es superior XD Además de que no había tenido mucho que contar.
Han sido días confusos, complicados o simplemente para descansar. Las movilizaciones estudiantiles que han llevado a la Facultad de Ciencias a entrar en un paro indefinido (el cual yo he estado en contra desde el principio, y por lo mismo, no participo en nada relativo a él) el cual nos ha dejado sin clases y casi sin evaluaciones. Ahora que el semestre se acerca a su fin, mucha gente se pregunta, en especial las personas que están peligrando en algún ramo: ¿Y qué hacemos nosotros ahora?... Una pregunta completamente válida. Se ve que algunos profesores están dispuestos a ayudarnos en todo lo que puedan y eso se agradece. Es una lástima que los mismos que se dicen solidarios y que quieren ayudar al país, no piensen en esos "camaradas" que pueden perder un año por su egoísmo y se nieguen a aceptar cualquier evaluación o clase. Una pena.
Ahora, vamos al punto al que se refiere el título de esta entrada. Todos tenemos hobbys, esas actividades que hacemos en nuestro tiempo libre para divertirnos, relajarnos o simplemente para que el reloj pase más rápido. Hay hobbys de todo tipo: video-juegos, deportes, lectura, mirar el techo, etc. Y también, todo tenemos días buenos y malos. Días donde nos reímos, días donde nos enfadamos, días que nos dejan con la moral alta o baja. Por mi parte, he estado experimentando ambos tipos durante estas 3 semanas. Días en los que he salido tremendamente enojado de una asamblea de 3 horas, escuchando a gente ciega y sorda que no tolera ideas que sean contrarias a los que ellos piensan. Nunca me ha gustado la política, y mucho menos la política chanta que se ha visto en las decisiones de la facultad, principalmente por algunos de los dirigentes, las manipulaciones del estatuto, entre otras, pero me he tenido que ver envuelto en eso, he tenido que ir a las asambleas, escuchar y, con un grupo de gente, tratar de dar soluciones que nos ayuden a todos... Pero el enojo ha estado, y principalmente el cansancio de escuchar una y otra vez lo mismo.
Pero también he tenido días buenos. Días en que me he reído mucho, en que me he divertido, en que he salido con amigos a conversar y comer algo, o en que nos hemos juntado a pasarlo bien un rato, u otros días en que alguna persona me alegra la existencia haciéndome reír con videos o cosas por el estilo. Es sano tener esta dicotomía en el día a día, pero siempre es bueno tener algo con lo cual distraerse, en especial en los días malos. Para mi es jugar cartas (cosa que los que me conocen tienen muy claro). Es mi hobby y siempre me saca los demás conflictos de la cabeza. Es bueno tener este tipo de aficiones, te ayudan a controlarte y a entender que las situaciones son pasajeras... Por eso me gusta saber que siempre tendré mis cartas conmigo, para retar a duelo a alguien cuando sea necesario XD
Eso sería por hoy. He intentado estudiar estos días, pero creo haber entrado en modo vacaciones de lleno, así que a ver que pasa. ¡Nos vemos!
Han sido días confusos, complicados o simplemente para descansar. Las movilizaciones estudiantiles que han llevado a la Facultad de Ciencias a entrar en un paro indefinido (el cual yo he estado en contra desde el principio, y por lo mismo, no participo en nada relativo a él) el cual nos ha dejado sin clases y casi sin evaluaciones. Ahora que el semestre se acerca a su fin, mucha gente se pregunta, en especial las personas que están peligrando en algún ramo: ¿Y qué hacemos nosotros ahora?... Una pregunta completamente válida. Se ve que algunos profesores están dispuestos a ayudarnos en todo lo que puedan y eso se agradece. Es una lástima que los mismos que se dicen solidarios y que quieren ayudar al país, no piensen en esos "camaradas" que pueden perder un año por su egoísmo y se nieguen a aceptar cualquier evaluación o clase. Una pena.
Ahora, vamos al punto al que se refiere el título de esta entrada. Todos tenemos hobbys, esas actividades que hacemos en nuestro tiempo libre para divertirnos, relajarnos o simplemente para que el reloj pase más rápido. Hay hobbys de todo tipo: video-juegos, deportes, lectura, mirar el techo, etc. Y también, todo tenemos días buenos y malos. Días donde nos reímos, días donde nos enfadamos, días que nos dejan con la moral alta o baja. Por mi parte, he estado experimentando ambos tipos durante estas 3 semanas. Días en los que he salido tremendamente enojado de una asamblea de 3 horas, escuchando a gente ciega y sorda que no tolera ideas que sean contrarias a los que ellos piensan. Nunca me ha gustado la política, y mucho menos la política chanta que se ha visto en las decisiones de la facultad, principalmente por algunos de los dirigentes, las manipulaciones del estatuto, entre otras, pero me he tenido que ver envuelto en eso, he tenido que ir a las asambleas, escuchar y, con un grupo de gente, tratar de dar soluciones que nos ayuden a todos... Pero el enojo ha estado, y principalmente el cansancio de escuchar una y otra vez lo mismo.
Pero también he tenido días buenos. Días en que me he reído mucho, en que me he divertido, en que he salido con amigos a conversar y comer algo, o en que nos hemos juntado a pasarlo bien un rato, u otros días en que alguna persona me alegra la existencia haciéndome reír con videos o cosas por el estilo. Es sano tener esta dicotomía en el día a día, pero siempre es bueno tener algo con lo cual distraerse, en especial en los días malos. Para mi es jugar cartas (cosa que los que me conocen tienen muy claro). Es mi hobby y siempre me saca los demás conflictos de la cabeza. Es bueno tener este tipo de aficiones, te ayudan a controlarte y a entender que las situaciones son pasajeras... Por eso me gusta saber que siempre tendré mis cartas conmigo, para retar a duelo a alguien cuando sea necesario XD
Eso sería por hoy. He intentado estudiar estos días, pero creo haber entrado en modo vacaciones de lleno, así que a ver que pasa. ¡Nos vemos!
sábado, 28 de mayo de 2011
Todo tiene un comienzo y un final
¡Hola!
Esta entrada será similar a la anterior. Lamento no tener nada gracioso ni de contingencia que comentar, pero los estudios no me han dejado mucho tiempo para pensar algo de mayor relevancia.
Todos hemos jugado algún juego. Ya sea para pasar el rato, para celebrar, como un desafió, etc. Todos tenemos nuestras razones. Ahora, como persona gamer que soy, obviamente he jugado a muchos más, y más variados juegos, que personas que solo lo hacen en el celular mientras van en el metro. Pero el punto es el mismo: todos hemos jugado juegos. Juegos hay de todos los tipos, pero siempre hay alguno que tiene una historia genial o que es tan difícil, que cuando lo terminamos hay como un pequeño vacío de "noooo, lo terminé y estaba buenísimo!!". Eso me ha pasado múltiples veces, y en algunas he intentado dejar de jugarlo lo más posible para que dure suficiente tiempo. En otras ocasiones, he fracasado rotundamente al intentar hacer algo así.
Pero hay que entender que todo tiene un inicio y un final. Un juego, un partido de fútbol, un semestre universitario, un día, una vida... Todo. Todo lo que comienza necesariamente tiene que terminar en alguna ocasión, es el ciclo natural de las cosas. Sin embargo, hay situaciones, momentos, elementos, que son muy difíciles de dejar y que cuando terminan, el vació que se forma en nuestro interior es demasiado grande como para superarlo con facilidad. Eso también es algo inevitable. Y esos sucesos tienden a deprimirnos o a confundirnos por un buen periodo de tiempo.
Nunca me han gustado los cambios, soy una persona estructurada, quizás demasiado. Por eso los cambios tienden a desenfocarme o remecer mi orden interno, mi orden mental. Como todas las personas, no me gustan los finales de mis cosas favoritas. No me agrada que terminen las cosas que me gustan, y en cierta forma he estado decaído por eso en algunas situaciones. Sin embargo, los finales son parte de la vida. Crecer y madurar dependen de que las cosas terminen, de seguir adelante, de lograr superar los obstáculos y mirar hacia el frente con la cabeza en alto. Por eso las cosas deben terminar. En especial las cosas buenas deben terminar. Si no terminaran, se volverían monótonas y aburridas. Cada final nos enseña algo, cada final deja una huella en nosotros. Con cada final, crecemos como personas. Cuando algo termina, podemos caer en un agujero, pero siempre debemos levantarnos, sonreír y seguir adelante. Ese es el ciclo de la vida. Todo termina, pero cuando ocurre, algo nuevo inicia. Durante gran parte de este semestre me olvidé de eso, y he perdido parte de la esencia que me ha caracterizado durante tanto tiempo. Pero siempre es bueno un recordatorio, y ahora que lo he recordado, el futuro se ve mucho mejor, como siempre ha debido ser.
Como dijo el gran Keima Katsuragi: "Porque terminó eres capaz de seguir adelante. Algo que no termina es como un juego horrible. (...) Cada final nos vuelve más fuertes." Palabras que olvidé, pero que volví a recordar hace poco. Palabras que me muestran lo equivocado que he estado estos últimos meses. Palabras que, quizás, por fin me devuelvan lo que he estado perdiendo últimamente: mi verdadera forma de ser y de pensar. Gracias Keima-sama XD
Esta entrada será similar a la anterior. Lamento no tener nada gracioso ni de contingencia que comentar, pero los estudios no me han dejado mucho tiempo para pensar algo de mayor relevancia.
Todos hemos jugado algún juego. Ya sea para pasar el rato, para celebrar, como un desafió, etc. Todos tenemos nuestras razones. Ahora, como persona gamer que soy, obviamente he jugado a muchos más, y más variados juegos, que personas que solo lo hacen en el celular mientras van en el metro. Pero el punto es el mismo: todos hemos jugado juegos. Juegos hay de todos los tipos, pero siempre hay alguno que tiene una historia genial o que es tan difícil, que cuando lo terminamos hay como un pequeño vacío de "noooo, lo terminé y estaba buenísimo!!". Eso me ha pasado múltiples veces, y en algunas he intentado dejar de jugarlo lo más posible para que dure suficiente tiempo. En otras ocasiones, he fracasado rotundamente al intentar hacer algo así.
Pero hay que entender que todo tiene un inicio y un final. Un juego, un partido de fútbol, un semestre universitario, un día, una vida... Todo. Todo lo que comienza necesariamente tiene que terminar en alguna ocasión, es el ciclo natural de las cosas. Sin embargo, hay situaciones, momentos, elementos, que son muy difíciles de dejar y que cuando terminan, el vació que se forma en nuestro interior es demasiado grande como para superarlo con facilidad. Eso también es algo inevitable. Y esos sucesos tienden a deprimirnos o a confundirnos por un buen periodo de tiempo.
Nunca me han gustado los cambios, soy una persona estructurada, quizás demasiado. Por eso los cambios tienden a desenfocarme o remecer mi orden interno, mi orden mental. Como todas las personas, no me gustan los finales de mis cosas favoritas. No me agrada que terminen las cosas que me gustan, y en cierta forma he estado decaído por eso en algunas situaciones. Sin embargo, los finales son parte de la vida. Crecer y madurar dependen de que las cosas terminen, de seguir adelante, de lograr superar los obstáculos y mirar hacia el frente con la cabeza en alto. Por eso las cosas deben terminar. En especial las cosas buenas deben terminar. Si no terminaran, se volverían monótonas y aburridas. Cada final nos enseña algo, cada final deja una huella en nosotros. Con cada final, crecemos como personas. Cuando algo termina, podemos caer en un agujero, pero siempre debemos levantarnos, sonreír y seguir adelante. Ese es el ciclo de la vida. Todo termina, pero cuando ocurre, algo nuevo inicia. Durante gran parte de este semestre me olvidé de eso, y he perdido parte de la esencia que me ha caracterizado durante tanto tiempo. Pero siempre es bueno un recordatorio, y ahora que lo he recordado, el futuro se ve mucho mejor, como siempre ha debido ser.
Como dijo el gran Keima Katsuragi: "Porque terminó eres capaz de seguir adelante. Algo que no termina es como un juego horrible. (...) Cada final nos vuelve más fuertes." Palabras que olvidé, pero que volví a recordar hace poco. Palabras que me muestran lo equivocado que he estado estos últimos meses. Palabras que, quizás, por fin me devuelvan lo que he estado perdiendo últimamente: mi verdadera forma de ser y de pensar. Gracias Keima-sama XD
lunes, 23 de mayo de 2011
La Perfección No Existe... Pero eso no es algo malo.
La perfección no existe en la realidad. Eso es algo que todos deberían saber o preguntarse al menos. Una idea compartida por todos. Por eso las personas con ambición, las personas con deseos y sueños, aman los ideales. Por eso yo amo mis ideales. Los ideales son perfectos, los ideales cumplen todas nuestras expectativas. Los ideales son eso: ideales.
Sin embargo, aún cuando la idealidad es una utopía, algo que no se puede alcanzar, sin ellos, sin la idea de perfección, el ser humano no podría avanzar. La ambición, esa palabra tan mal usada a veces y que tan mala fama gana si es utilizada incorrectamente, es una enorme fuente de capacidad y de voluntad para hacer las cosas. La ambición lleva a las personas a superarse día a día, a ser cada vez mejores. Y para tener ambición, uno debe aspirar a la perfección. Ojo... Aspirar. No significa que alguna vez la alcanzará, pero eso no es algo malo. Cada vez que una persona alcanza una meta, no puede dormirse en sus laureles, no puede dejar su camino hasta ahí y decir solo "lo logré". No, la naturaleza humana es distinta. O al menos, la naturaleza de aquellas personas con grandes sueños. Al alcanzar una meta, esa clase de personas dice "lo logré y ahora vamos por más", e inmediatamente, o poco tiempo después, se interpone una meta aún más alta. Así la gente avanza. Así las personas son capaces de conseguir grandes cosas. Y eso se logra siguiendo ideales... Al menos, en mi caso, es la fórmula que he seguido gran parte de mi vida. Como bien dice una canción: "Sin ambición no podemos vivir, no podemos soñar, no podemos ser."
¿Por qué amar y reverenciar tus ideales? Porque representan todo lo que uno realmente quiere, todo lo que desea y quisiera alcanzar. Los ideales te guían y te obligan a superarte. Yo tengo mis ideales. Inalcanzables, perfectos, que sólo puedo mirar desde lejos, pero que nunca me rendiré en alcanzar. Ideales que me emocionan y me conmueven (sentimientos que muy pocas veces he sentido en la realidad)... Por eso la falta de perfección no es mala. Si la perfección existiera, sería alcanzable, y el proceso de superación, de poder ser siempre mejor, se terminaría. ¿Qué sentido tiene la vida sin eso? Para mi, ninguno. Todos cometemos errores, y esos errores ocurren por algo. Todo ocurre con una razón.
Mis ideales siempre me han mostrado el camino que debo seguir. Siempre me han ayudado y apoyado cuando lo he necesitado, ya que, sin importar cuantas personas te fallen (el ser humano debe ser el el ente más imperfecto que existe y como tal, comete múltiples estupideces), ellos siempre estarán ahí, en todo momento, en todo lugar, en toda ocasión. Cometí el error (soy humano, a mi pesar) de dejarlos de lado hace un tiempo atrás, pensando en que podría ser lo mejor. Uno de los grandes errores de mi vida. No volverá a pasar. Ellos me guían, ellos me hacen ser lo que soy, ellos me dan mi esencia. Sin ellos yo no sería nada.
Una entrada mucho más reflexiva que la anterior, pero encuentro que es necesaria. Por supuesto, iré variando los tipos de entradas que haga dependiendo de la situaciones que se vayan presentando. Eso es todo por hoy. ¡Good Night!
Sin embargo, aún cuando la idealidad es una utopía, algo que no se puede alcanzar, sin ellos, sin la idea de perfección, el ser humano no podría avanzar. La ambición, esa palabra tan mal usada a veces y que tan mala fama gana si es utilizada incorrectamente, es una enorme fuente de capacidad y de voluntad para hacer las cosas. La ambición lleva a las personas a superarse día a día, a ser cada vez mejores. Y para tener ambición, uno debe aspirar a la perfección. Ojo... Aspirar. No significa que alguna vez la alcanzará, pero eso no es algo malo. Cada vez que una persona alcanza una meta, no puede dormirse en sus laureles, no puede dejar su camino hasta ahí y decir solo "lo logré". No, la naturaleza humana es distinta. O al menos, la naturaleza de aquellas personas con grandes sueños. Al alcanzar una meta, esa clase de personas dice "lo logré y ahora vamos por más", e inmediatamente, o poco tiempo después, se interpone una meta aún más alta. Así la gente avanza. Así las personas son capaces de conseguir grandes cosas. Y eso se logra siguiendo ideales... Al menos, en mi caso, es la fórmula que he seguido gran parte de mi vida. Como bien dice una canción: "Sin ambición no podemos vivir, no podemos soñar, no podemos ser."
¿Por qué amar y reverenciar tus ideales? Porque representan todo lo que uno realmente quiere, todo lo que desea y quisiera alcanzar. Los ideales te guían y te obligan a superarte. Yo tengo mis ideales. Inalcanzables, perfectos, que sólo puedo mirar desde lejos, pero que nunca me rendiré en alcanzar. Ideales que me emocionan y me conmueven (sentimientos que muy pocas veces he sentido en la realidad)... Por eso la falta de perfección no es mala. Si la perfección existiera, sería alcanzable, y el proceso de superación, de poder ser siempre mejor, se terminaría. ¿Qué sentido tiene la vida sin eso? Para mi, ninguno. Todos cometemos errores, y esos errores ocurren por algo. Todo ocurre con una razón.
Mis ideales siempre me han mostrado el camino que debo seguir. Siempre me han ayudado y apoyado cuando lo he necesitado, ya que, sin importar cuantas personas te fallen (el ser humano debe ser el el ente más imperfecto que existe y como tal, comete múltiples estupideces), ellos siempre estarán ahí, en todo momento, en todo lugar, en toda ocasión. Cometí el error (soy humano, a mi pesar) de dejarlos de lado hace un tiempo atrás, pensando en que podría ser lo mejor. Uno de los grandes errores de mi vida. No volverá a pasar. Ellos me guían, ellos me hacen ser lo que soy, ellos me dan mi esencia. Sin ellos yo no sería nada.
Una entrada mucho más reflexiva que la anterior, pero encuentro que es necesaria. Por supuesto, iré variando los tipos de entradas que haga dependiendo de la situaciones que se vayan presentando. Eso es todo por hoy. ¡Good Night!
sábado, 21 de mayo de 2011
Protestas en Chile
¡Saludos a todos!
Un amigo me mostró su blog y me entusiasme en hacer uno yo también. Por eso estoy aquí ahora. La verdad, siempre es bueno tener un espacio de opinión sobre lo que pasa día a día, ya sea en el ámbito personal o lo que ocurre en la sociedad. Se puede decir que es una forma de descargarse también.
Y como no quiero dejar un mensaje bonus de simple bienvenida, opinaré sobre algo que me ha estado molestando últimamente: el tema de las protestas y más específicamente, las marchas en Chile.
"La libertad de uno termina donde comienza la libertad del otro". Una buena frase para representar los actos que se han vistos estos días en varias ciudades de Chile (y no sólo estos días, sino que en todos los años desde que recuerdo). La libertad de opinión y de expresión es un derecho que todos tenemos y que no se puede tocar. Eso lo apoyo completamente. Pero una cosa es expresar tu opinión y la otra es simplemente ser un delincuente. ¿Por qué en cada protesta la via pública, la que se construye con el dinero de todos los chilenos, o lugares privados, los cuales se han ganado las personas con su propio esfuerzo, son destruidas o saqueadas? ¿Por qué?... La respuesta es bastante simple: porque hay demasiados delincuentes en nuestro país que se aprovechan de estas instancias para hacer de las suyas. Eso no es opinar. Eso es ir contra la ley. Cobardes, con todas sus letras.
Volviendo a la frase antes mencionada. Ayer, en protestas sobre Hidroaysen (mi opinión sobre este proyecto la dejo para otra entrada, cuando tenga los suficientes antecedentes para opinar correctamente), un carabinero fue herido (eso es poco, le dieron una golpiza) por una turba de gente que lanzaba piedras y patadas como bestias (no digo animales para no ofender a los propios animales), quedando en estado grave con múltiples fracturas. Por suerte un ciudadano que si sabe lo que es ser civilizado le ayudó y por eso el asunto no fue mucho más grave (me saco el sombrero ante él). Ahora... ¿Qué derecho tienen de hacer eso? Ninguno. Si quieren protestar, háganlo en paz, no lastimando a otras personas. Estoy seguro que muchos de los que protestan alguna vez quisieron ser carabineros cuando pequeños. Es un trabajo noble y de pleno servicio a la nación. ¿Qué derecho tienen de dañar a un carabinero? Ninguno. Los que lo hacen no sólo son ignorantes, sino que son unos delincuentes, no se les puede decir de otra manera. Y me apena ver este lado de Chile, y sobretodo que lo vean los demás países. Una vergüenza.
Mi solución: Prohibir las marchas de este tipo. Si, así de radical. ¿Por qué? Porque ya se ha demostrado que hay demasiados delincuentes en este país como para hacer una protesta que no termine con enfrentamientos y gente herida. ¿Acaso hay que esperar a que las personas mueran para hacer algo respecto a ésto? Yo no lo creo así. Si, va en contra del derecho de libre expresión, pero, a mi entender, el derecho a la vida de las personas es mucho más importante.
Dejo esta entrada hasta aquí. Gracias a todos los que me lean. ¡Nos vemos!
Un amigo me mostró su blog y me entusiasme en hacer uno yo también. Por eso estoy aquí ahora. La verdad, siempre es bueno tener un espacio de opinión sobre lo que pasa día a día, ya sea en el ámbito personal o lo que ocurre en la sociedad. Se puede decir que es una forma de descargarse también.
Y como no quiero dejar un mensaje bonus de simple bienvenida, opinaré sobre algo que me ha estado molestando últimamente: el tema de las protestas y más específicamente, las marchas en Chile.
"La libertad de uno termina donde comienza la libertad del otro". Una buena frase para representar los actos que se han vistos estos días en varias ciudades de Chile (y no sólo estos días, sino que en todos los años desde que recuerdo). La libertad de opinión y de expresión es un derecho que todos tenemos y que no se puede tocar. Eso lo apoyo completamente. Pero una cosa es expresar tu opinión y la otra es simplemente ser un delincuente. ¿Por qué en cada protesta la via pública, la que se construye con el dinero de todos los chilenos, o lugares privados, los cuales se han ganado las personas con su propio esfuerzo, son destruidas o saqueadas? ¿Por qué?... La respuesta es bastante simple: porque hay demasiados delincuentes en nuestro país que se aprovechan de estas instancias para hacer de las suyas. Eso no es opinar. Eso es ir contra la ley. Cobardes, con todas sus letras.
Volviendo a la frase antes mencionada. Ayer, en protestas sobre Hidroaysen (mi opinión sobre este proyecto la dejo para otra entrada, cuando tenga los suficientes antecedentes para opinar correctamente), un carabinero fue herido (eso es poco, le dieron una golpiza) por una turba de gente que lanzaba piedras y patadas como bestias (no digo animales para no ofender a los propios animales), quedando en estado grave con múltiples fracturas. Por suerte un ciudadano que si sabe lo que es ser civilizado le ayudó y por eso el asunto no fue mucho más grave (me saco el sombrero ante él). Ahora... ¿Qué derecho tienen de hacer eso? Ninguno. Si quieren protestar, háganlo en paz, no lastimando a otras personas. Estoy seguro que muchos de los que protestan alguna vez quisieron ser carabineros cuando pequeños. Es un trabajo noble y de pleno servicio a la nación. ¿Qué derecho tienen de dañar a un carabinero? Ninguno. Los que lo hacen no sólo son ignorantes, sino que son unos delincuentes, no se les puede decir de otra manera. Y me apena ver este lado de Chile, y sobretodo que lo vean los demás países. Una vergüenza.
Mi solución: Prohibir las marchas de este tipo. Si, así de radical. ¿Por qué? Porque ya se ha demostrado que hay demasiados delincuentes en este país como para hacer una protesta que no termine con enfrentamientos y gente herida. ¿Acaso hay que esperar a que las personas mueran para hacer algo respecto a ésto? Yo no lo creo así. Si, va en contra del derecho de libre expresión, pero, a mi entender, el derecho a la vida de las personas es mucho más importante.
Dejo esta entrada hasta aquí. Gracias a todos los que me lean. ¡Nos vemos!
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